
Hoy en día está muy difícilísimo el que la gente sea fina. Ni piensan cuando dicen, ni nada. Hay que educarlos, como los educaban a los de antes. Pongo como ejemplo a Carolina de Mónaco, que era de antes. ¡Y mirá que fina que era! Y claro, porque vivía en Mónaco, cerquita de Francia. ¿No que copado? Pruebas: no te abría una botella con los dientes, no se sonaba la nariz en público, si se sonaba la nariz en público no miraba los mocos del pañuelo, se limpiaba la salsita de las comisuras con pancito, le dejaba el asiento a las señoras chotas en el colectivo, no pedía limosna en las embajadas, y se cambiaba la bombacha a diario.
Entonces para acercarnos un poquito de lo que podemos con nuestra pobre educación, te hago una propuesta que eleva tu charme: EN VEZ DE DECIR, POR EJEMPLO, "UH, NO SABÉS. PAULITA SE COMPRÓ UN COCHECITO QUE SI LO VES TE MORÍS" es mejor decir "UH, NO SABÉS. PAULITA SE COMPRÓ UN COCHECITO QUE SI LO VES TE ´MAURICE´". Y claro, si sos muy fino que se te sale por los poros decís "TODO LO MISMO QUE ANTES... MAURICE JOUVET", pero ahí ya sos re fino y bancatelá si te matan a piñas en la cancha.
¡qUÉ OTRAS PROPUESTAS SE LES OCURREN PARA MEJORAR LA REFINACIÓN?







